jueves 1 de mayo de 2008

Día internacional de los trabajadores

Hoy no es el día del trabajo, como apuntan algunos acertadamente.
Pero tampoco es el día "del trabajador".

Es el "Día Internacional de los Trabajadores":

El día 1 de mayo, la huelga

Una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores era la jornada de 8 horas. El hacer valer la máxima: «ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa».

El 1° de mayo de 1886, 200.000 trabajadores iniciaron la huelga mientras que otros 200.000 obtenían esa conquista con la simple amenaza de paro.

En Chicago, donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peores que en otras ciudades del país, las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de mayo. La única fabrica que trabajaba era la fábrica de maquinaria agrícola McCormik, pese a que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad para la construcción de una iglesia. La producción se mantenía a base de esquiroles. El día 2 la polícia había disuelto violentamente una manifestación de más de 50.000 personas y el día 3 se celebraba una concentración frente a sus puertas. Cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spies sonó la sirena de salida de un turno de rompehuelgas. Los concentrados se lanzaron sobre los carneros comenzando una pelea campal. Una compañía de policías, sin aviso alguno, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos.

El redactor del Arbeiter Zeitung (Gaceta de los trabajadores) Fischer, corrió a su periódico donde publicó una proclama (que luego se utilizaría como principal prueba acusatoria en el juicio que le llevó a la horca) imprimiendo 25.000 mariposas. La proclama decía:

Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!
¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.
Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo.
Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!.
Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden...
¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!.

La proclama terminaba convocando un acto de protesta para el día siguiente, el cuatro, a las cuatro de la tarde, en la plaza Haymarket. Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30 en el parque Haymarket. Los hechos que allí sucedieron son conocidos como Revuelta de Haymarket.

La revuelta de Haymarket

Se concentraron en la plaza de Haymarket más de 20.000 personas que fueron reprimidas por 180 policías uniformados. Un artefacto explosivo estalló entre los policías produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud matando e hiriendo a un número desconocido de obreros.

Se declaró el estado de sitio y el toque de queda deteniendo a centenares de trabajadores que fueron golpeados y torturados, acusados del asesinato del policía.

Estos hechos represivos fueron apoyados por una campaña de prensa con citas como:

Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!

La Prensa reclamaba un juicio sumario por parte de la Corte Suprema, responsabilizando a ocho anarquistas y a todas las figuras prominentes del movimiento obrero.

El 21 de junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, que luego quedaron en 8. Las irregularidades en juicio fueron muchas violándose todas las normas procesales de forma y de fondo, tanto que ha llegado a ser calificado de juicio farsa. Los juzgados fueron declarados culpables. Tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco a la horca.

Prisión
A muerte en la horca

Relato de la ejecución por José Martí, corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires:

...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable...

El Crimen de Chicago costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes: italianos, españoles, alemanes, rusos, irlandeses, judíos, polacos y eslavos.

La instauración del 1 de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores

En 1889 el Congreso de la II Internacional había convocado a los trabajadores del mundo a una acción coordinada el 1ro. de mayo del siguiente año, 1890, para recordar la movilización de 1886.

Entonces la II Internacional había acordado: «Será organizada una gran manifestación a fecha fija de manera que en todos los países y en todas las villas a la vez, el mismo día convenido, los trabajadores emplacen a los poderes públicos ante la obligación de reducir legalmente a ocho horas la jornada del trabajo y de aplicar las demás resoluciones del Congreso Internacional de París. Visto que una parecida manifestación ha sido ya decidida para el 1ro. de mayo de 1890 por la Federación Americana del Trabajo en su Congreso de 1888 celebrado en San Luis, esta fecha fue adoptada para la manifestación internacional».

Sobre esa grandiosa demostración obrera, expresó el hermano ideológico de Marx, Federico Engels:

«Hoy, Primero de Mayo, día en que escribo estas líneas, el proletariado europeo y americano pasa revista por primera vez a sus fuerzas, puestas en pie de guerra, como un solo ejército, unido bajo una sola bandera y para un objetivo inmediato: la jornada normal de ocho horas, que ya proclamara la Internacional en el I Congreso de Ginebra de 1866, que reiteró el Congreso Obrero de París de 1889, y que es necesario elevar a ley. El espectáculo del día de hoy abrirá los ojos a los capitalistas y a los terratenientes de todos los países y les enseñará que la unión de los proletarios del mundo es ya un hecho. ¡Ojalá estuviese Marx a mi lado, para verlo con sus propios ojos!».



     

3 Comments:

"¡Su sangre pide venganza!"

Cla, mucho más fácil que pedir justicia.


"A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa (etc.)" Lo mismo de arriba, pero con otra firma.

Y todo lo demás, para seguir manteniendo el sistema (jornada de ocho horas, sarasa, sarasa, sarasa).

En fin. Ecumenismo barato. XD

By Blogger Baterflai, at 1 de mayo de 2008 13:54  

Sep.
Todo el comentario, desde la primera comilla...

:)

By Anonymous el_tipo, at 1 de mayo de 2008 14:17  

Por fin sacaste ese post del bebé muerto que me paralizaba! Igggh!
Lo bueno de mayo es que tiene 2 feriados (?)

By Blogger Tina, at 2 de mayo de 2008 23:23  

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