Mirando atrás: Rumbo a lo desconocido
A partir del episodio del micro el tipo quedó un tanto amoscado y logró comportarse casi normalmente. Además poco a poco iba adueñándose de los sistemas que estaban a su cargo, lo que en alguna medida lo mantenía ocupado. Un día cualquiera finalmente lo invitaron a almorzar a la mesa común de un grupo de compañeros, así que tenía quién le diera charla y mantuviera su atención un tanto alejada del devenir de ella. Una mañana notó cierto revuelo en el piso: una compañera de laburo con licencia por maternidad había venido de visita con su retoño. En la isla de su izquierda, se armó una conversación entre varios. Ella, que atinaba a pasar por ahí, comentó algo acerca de "mi piojita", en ese tono un tanto forzado que denota el interés de que alguien nos oiga. El tipo registró el dato y al mismo tiempo registró que no sabía nada de ella, excepto que debía tener unos quince años menos que él y que a pesar de sí misma se lo tragaba como un remolino. A la hora del almuerzo pasó por el...