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Wonderland

Llovía en la costa, así que el tipo aprovechó para irse de garufa por el mundo virtual. Intentaba, como siempre, discernir los significados ocultos de las usualmente bellas metáforas , cuando de pronto los vio: justo debajo de los picos gemelos, Dios, una turra, un puto y un tipo. Pavada de wonderland. Casi, casi, el nuevo testamento entre vértigos y cornisas...

Cavilaciones

El tipo volvía caminando por la costa, sobre la arena mojada, sumido en sus propias cavilaciones. Era el atardecer de su decimocuarto día consecutivo de playa. Observaba, como habitualmente, la fauna humana desplegada a lo largo de cuadras y cuadras de playa y tomaba apuntes mentales sobre su comportamiento y otras yerbas (recordó, entre otras cosas, que había leído hacía poco una nota de Pavlovsky en Página, que decía que solía ponerle diálogo al lenguaje corporal de las personas que veía por la calle). El tipo avanzaba de frente al viento norte que suele azotar las playas del partido de la costa por momentos a todo lo largo, disfrutando plenamente la novedad de no sentir frío ante su embate a a esa hora, de la misma forma en que se entretenía morosamente en el mar disfrutando la novedosa sensación de no tiritar aterido ante el frío del agua y el viento aunados. Es que desde la última vez que pisó estas playas, casi diez kilos más hacían una gran diferencia. Grandiosa, podría decirse:...

Síndromes de vacaciones

Después de seis años, el tipo se iba de vacaciones. El día indicado a la hora indicada, se bajó del taxi con toda la family y se apropicuó a las plataformas indicadas para tomarse el bondi hasta Mar de Ajó. El bondi, finalmente, salió media hora tarde. Arriba del mismo (piso superior) fue donde el tipo descubrió que había sacado semi-cama. "Ah!" -pensó- "por eso me salieron más caros...". Sep. Colgado, como de costumbre. No termina de salir el bondi, cuando de algún lado empieza a sonar una musiquita conocida. "Maiajuuu, maiajaaa...". El tipo, la jermu y sus hijos, todos mirando para todas partes, a ver de dónde cazzo venía el asunto, sin poder sacarse de la cabeza la imagen del gordito fiestero... En fin, que se rieron un buen rato... Al final, el viaje de cinco horas y un ratito, se extendió a algo más de seis, porque llovía. Ya en el depto alquilado, un par de días después el tipo dijo que eso era el síndrome de Callejeros, que los hacía a todos más cau...

De te fabula narratur (*)

El viernes pasado, el tipo se encontró con un amigo. Uno de esos saludos findeañeros atrasados. Cuando salió del boliche, cerca de la una, no se le ocurrió mejor idea que irse a pata unas veinte cuadras hasta el banco donde tenía que pagar una cuota. Había -supo después- 42º de sensación térmica. En el preciso instante que entró, un violento aire frío le estrujó la tráquea. Puteando controló la respiración lo mejor que pudo y trató de aclimatar su sudoroso cuerpo al frío polar del lugar. ¿Quién no sabe que eso es dañino para la salud de los cientos de miles de giles que entran y salen una y otra vez de esos sitios refrigerados? ¿No se podría considerar tal situación y, en lugar de poner chorros de aire frío a la entrada para que contrarresten la pérdida de la apertura constante de puertas, hacer al revés y reducir gradualmente la temperatura a medida que uno se adentra en el ambiente? Bueh, andá a cantarle a Gardel. Venía el tipo cavilando sobre el tema cuando, al llegar a la esquina, ...

Tóquese algo, maestro...

El tipo está sentado leyendo post viejos del blog de otro. Mala onda, reciente discusión absolutamente al pedo, totalmente evitable. Mastica bronca pero se va riendo a medida que lee. De pronto, en la radio arranca Nene de Antes. Extático, el tipo se desembaraza de la notebook que tiene en la falda, acomoda la fuckin antenita del equipo, sube graves, reorienta bafles y aguza el oído para no perderse una nota de ese bajo fascinante. Recupera la notebook, posa la mirada perdida en las letritas del blog, pero no lee. Piensa fugazmente: "es al pedo, no puedo leer y escuchar esto al mismo tiempo". Cuando viene sintiendo el estómago en la boca mientras se desliza por la montaña rusa del bajo, pasa el afilador por la vereda de enfrente y toca su agudísimo pitito. El tipo todavía está tratando de despegarse el tímpano del hipotálamo.

...y el tiempo no para

La vieja del tipo se había quedado a apoliyar, porque estaba a mitad de una mudanza. La mañana siguiente, mientras esperaba que le avisen que era la hora de ir a entregar su viejo depto, se sentó en el living junto al tipo, mientras éste leía el correo y los diarios por internet. Escuchó los comentarios entre el tipo y su jermu, acerca de los dos compañeritos de su sobrinita que perdieron la vida en Cromañon. Entonces contó que una compañera del centro de jubilados perdió ahí a su nieto. "Y era la super-abuela, la pobre, vivía pendiente del nieto", contó la vieja. Y que, cuando al chico lo velaban, en el velatorio apareció el policía que lo había sacado, que se abrazó con los padres y, llorando, les pidió disculpas por no haberlo podido sacar antes. El tipo, que el día anterior había estado pensando en un último post sobre el tema, se resignó a que todavía era probable que hubiera más antes del último, pensó en este y en la frase para cerrarlo. Ante su estupor, la vieja termi...

Feliz 2005...

Bueno, una nota de color entre tanta densidad que todavía parece que se respira. Más cosas que me mandan por internet. Esto no tiene desperdicio. Que lo disfruten. De nada. Ah! Esperen que el contador llegue a cien. No se impacienten.