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What the f...??

El tipo luego de un recorrido inusual llegó al banco. Se sentó al escritorio donde lo esperaban. Leyeron un montón de papeles, firmaron un montón de formularios, blah. La guita cambió de mano, el destinatario revisó morosamente todos y cada uno de los billetes. En definitiva, que el tipo oficializó su carácter de propietario de su nueva casa. Cuando todo parecía concluído, el escribano pela un talonario de formularios y se lo pone delante. "Por favor, tiene que llenarme esto". El tipo dudó. Un instante, nomás. Porque el escribano es el de su familia, lo conoce hace quichicientos años y no daba ni para putearlo ni para cagársele de risa en la jeta. El encabezado del formulario rezaba "Unidad de Investigaciones Financieras - AFIP" o algo por el estilo. Todos los datos personales del tipo, ocupación, bla bla. Qué compra, qué vende, por qué, para qué... Una vez que el tipo termina, el escribano saca la hojita y le pasa el formulario a la jermu del tipo. El tipo, que y...

Comienzo

Los sentidos desbordados controlando tu energía La sinrazón insurgente absorbiendo tu conciencia. La acometida del desenfreno. Y alegría por esos sentimientos. Su presencia. Su desasosiego. El aleteo de su duda. Sentir. Apabullado. Después de tanto tiempo. Poner palabras a tu sentimiento. Saber que no hay coincidencia. Que sí correspondencia. Llamarte a silencio. Retornar a la cordura. Pero seguir abierto al sentimiento. Después de tanto tiempo.

De te fabula narratur (II)

"Acá es donde nos conocimos, yo venía para que me enseñe computación", dice. Su mirada se pierde en ese punto que no es aquí ni ahora, dejándole en el rostro un gesto que recuerda aquel que Korda capturara y que luego se convirtiera en la imagen más unificadora de todo lo que apuesta al futuro. Mucho más adelante, volverá a aparecer en escena. "Llegamos juntos a la estación Avellaneda y ahí lo perdí. Me dijo que se iba adelante, me dijo que me cuide, le dije que se cuide..." -cuenta. "Volvíamos corriendo" -relata después- "cuando llegué a la estación ya el compañero Maxi estaba en el piso. Traté de asistirlo, entonces llegó Darío y me dijo que me vaya, que ya venía la policía". La voz, por primera vez, se le quiebra. "Lo vi de lejos, levantando la mano y diciendo que lo ayudaran con el herido, pidiendo que no tiren". Se aprieta los ojos y rompe en llanto. "Llegué a casa para comer desde el trabajo", cuenta otro entrevistado. ...

Ley de la Selva

A partir de hoy, en el estado de Florida, Miami incluido, rige la ley que otorga a los pobladores el derecho a usar armas de fuego contra cualquier persona que a simple vista pueda ser una presunta amenaza para la seguridad individual del que tire del gatillo. Asegurar por ley la ley de la selva no es algo que cualquiera pueda jactarse de haber hecho... Lamentablemente, no se les puede negar consistencia en su brutalidad, no...? Parafraseando a los sufridos mejicanos: Pobrecito el mundo, tan cerca de Estados Unidos y tan lejos de dios...

Peculiaridades

(I) "I have kids. Please help me." Así rezaba el cartón apoyado contra la cadera de la mujer mendicante. Por extraño que parezca, la mujer estaba sentada a la entrada de la catedral metropolitana, actuando su papel de atracción turística for export. Por supuesto, similares explicaciones en argento ornaban parecidos cartones situados al lado del primero. (II) Viajando hacia J.M.Moreno en un subte de la línea E, de pronto el tipo vio una formación que circulaba por la otra vía. Contra toda lógica, iba en la misma dirección que la formación en que viajaba el tipo, aunque a velocidad menor. Peor aún, cuando la formación en que viajaba el tipo arrancó de la estación en la que se detuvo luego de adelantarla, la otra, por la otra vía, llegó y se detuvo lo más pancha junto al andén contrario. Así perdió el tipo una de las certezas que constituyen la seguridad cotidiana de circunstancias que, de otra forma, serían imposibles de afrontar: que los subtes no circulan de contramano.

Etiamsi omnes, ego non (III)

Yo no se si usted lloró de impotencia alguna vez, si odió su ser alguna vez por prohibirle la sonrisa. Yo no se si usted odió queriendo alguna vez, si quiso y fue ciego, si le atrajeron los diez pisos que nos separan desde el suelo o tuvo miedo. Yo no se si escuchó a moris o vio belleza o dio tristeza alguna vez. Yo no se si alguna vez a sus amigos los necesitó, pero no le alcanzó; si soñó alguna vez, si escuchó "Basta" alguna vez, si se tragó una pared y después, nada. Yo no se si sus problemas se olvidaron o se acostumbraron, si vio pureza entre su cuerpo y el de ella alguna vez si se durmió abranzando a alguien sin quererse despertar, si comprendió que "dos" es muy difícil de lograr, si buscó sin encontrar, si vio el mar alguna vez si apretó una mano y se quedó callado, si encontró una mirada alguna vez, si estuvo en paz y con felicidad, si en la fuerza de un abrazo quiso demostrar lo que sentía y apretujó un cuerpo frágil. Yo no se si no encontró sentido alguna ...

Katrina

Para quienes se dedican a autoflagelarse con monsergas del tipo "cómo somos los argentinos, eh...": No me jodan más con "la gran democracia del norte", o la supuesta superioridad civilizada de los norteamericanos. Cuando empezaron a verse las primeras imágenes dantescas, un cumpa de laburo incluso me dijo "mirá, y eso les pasó a ellos. Imaginate lo que hubiera sido acá...". Yo me quedé mirándolo sorprendido y le dije que en Santa Fe, sin ir más lejos, no pasó ni una fracción del desastre social y humano que se vio en Nueva Orleans. Como dice Atilio Borón en esta nota de P/12 de hoy: "En muchos países del mundo desarrollado han ocurrido catástrofes similares a la del Katrina, como en Japón, con el terremoto de Kobe, y lo que invariablemente ha ocurrido fue un florecimiento de la solidaridad social. En los Estados Unidos, en cambio, la profunda patología social de ese país produjo el efecto contrario: un feroz “sálvese quien pueda” que generó saqueos...