viernes, 16 de septiembre de 2005

Etiamsi omnes, ego non (III)

Yo no se si usted
lloró de impotencia
alguna vez,
si odió su ser
alguna vez
por prohibirle la sonrisa.
Yo no se si usted
odió queriendo
alguna vez, si
quiso y fue ciego, si
le atrajeron los diez pisos
que nos separan desde el suelo
o tuvo miedo.
Yo no se si
escuchó a moris o
vio belleza o dio tristeza
alguna vez.
Yo no se si
alguna vez
a sus amigos los necesitó,
pero no le alcanzó;
si soñó alguna vez, si
escuchó "Basta" alguna vez, si
se tragó una pared y
después, nada.
Yo no se si
sus problemas se olvidaron o
se acostumbraron,
si vio pureza entre su
cuerpo y el de ella
alguna vez si se durmió
abranzando a alguien
sin quererse despertar,
si comprendió que "dos"
es muy difícil de lograr,
si buscó sin encontrar,
si vio el mar alguna vez
si apretó una mano y
se quedó callado, si
encontró una mirada
alguna vez, si
estuvo en paz y con felicidad,
si en la fuerza de un
abrazo quiso demostrar
lo que sentía y
apretujó un cuerpo frágil.
Yo no se si
no encontró sentido
alguna vez
si se sintió solo y
se cansó de preguntar:
¿POR QUÉ?


Así después
14-12-1974

Porque no hay dos sin tres...

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