Desconfianza
El tipo había tomado el bondi para volver a casa del laburo. Serían las nueve, nueve y media de la noche. Se había sentado en el último asiento individual. La gente iba y venía y el tipo, inmerso en sus propios asuntos, prestaba poca atención. En algún momento vio subir a una pareja. Él se sentó en el asiento doble a la altura del tipo, del lado del pasillo. Ella un asiento más adelante. Ella se dio vuelta sacando las piernas al pasillo para charlar con él. El tipo notó que cada tanto ella miraba con disimulo y algo de repulsión a alguien sentado detrás del tipo. Al rato, el tipo siente que le tocan el hombro y le hablan. No entiende ni jota. Se da vuelta y recibe en pleno rostro el vaho agrio de un aliento alcohólico. Un hombre con rostro del noroeste le está diciendo algo, que finalmente descifra: “Rioja y Parque Patricios…”. El tipo asiente y le dice que sí, que el bondi lo lleva. Que se tiene que bajar dos paradas después que él. Que se quede tranquilo, que el tipo le va a avisar. ...