miércoles, 19 de enero de 2005

Síndromes de vacaciones

Después de seis años, el tipo se iba de vacaciones.
El día indicado a la hora indicada, se bajó del taxi con toda la family y se apropicuó a las plataformas indicadas para tomarse el bondi hasta Mar de Ajó.
El bondi, finalmente, salió media hora tarde.
Arriba del mismo (piso superior) fue donde el tipo descubrió que había sacado semi-cama. "Ah!" -pensó- "por eso me salieron más caros...". Sep. Colgado, como de costumbre.
No termina de salir el bondi, cuando de algún lado empieza a sonar una musiquita conocida.
"Maiajuuu, maiajaaa...". El tipo, la jermu y sus hijos, todos mirando para todas partes, a ver de dónde cazzo venía el asunto, sin poder sacarse de la cabeza la imagen del gordito fiestero...
En fin, que se rieron un buen rato...
Al final, el viaje de cinco horas y un ratito, se extendió a algo más de seis, porque llovía.
Ya en el depto alquilado, un par de días después el tipo dijo que eso era el síndrome de Callejeros, que los hacía a todos más cautos. (A los ferchos y empresas, que viajan más despacio, y a los pasajeros, que no se quejan por la demora).
Su hija (que se casó hace un mes, se fue de viaje al norte argentino, volvió y no tuvo mejor idea que darle recreo al dorima recién estrenado y caer de visita por cuatro días, antes de empezar a laburar de nuevo) lo corrigió. " Ese es el síndrome de Cromañón. El síndrome de Callejeros es otra cosa...".
Ante la cara de supina ignorancia del tipo, la hija aclaró: "el síndrome de Callejeros es el renacimiento de la mística del rock nacional".
Pfaaaaaaa! Será?

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