miércoles, 23 de marzo de 2005

Ella no leyó la descripción

El tipo se tomó el bondi como todos los días, pero en horario inusual.
Esa línea cuenta con unas cuántas unidades de las que en el fondo tienen dos asientos, el motor y la puerta de descenso.
Junto al anteúltimo asiento de a uno hay un pasamano vertical de piso a techo, donde al tipo le gusta ubicarse porque levanta el brazo y sostiene la mochilita.
Cuestión que el tipo se va al dofón y se para ahí, colgado en uno de sus pensamientos recurrentes y delirantes de los últimos días.
El bondi para en Puán y Pedro Goyena, esquina por la que pulula una variopinta fauna.
Sube minita (entre veintipico y treintipico, el tipo perdió la habilidad de calcular edades femeninas...), jogging azul de esos que en la época de joven del tipo se usaban para ir a gimnasia. Ojos celestes claros, un metro cincuenta, pelo castaño oscuro recogido en un rodete descuidado. Ni linda ni fea...
Va derechito hacia el mismo lugar y se para al lado del tipo, agarrándose del dichoso pasamanos vertical. El bondi arranca, el tipo se cuelga. Un par de minutos después, mano cerca de la del tipo. El tipo ni mira, sube la mano.
Pasan cinco minutos, el tipo siente pelito en el brazo. Sube más la mano por el pasamano, ya casi a la altura del techo. Sigue contando sílabas de haikus.
Otro par de paradas y la niña decididamente está a cinco centímetros del tipo. El tipo, en otra, ya se agarra del pasamanos del techo y se arrincona hacia el pobre pibe que viene sentado en el último asiento, pie con pie, para hacerle lugar a la minita. Ni modo: otro par de paradas, y la niña mágicamente (?) vuelve a ocupar el espacio libre entre ambos. Se apoya contra el asiento que tiene delante y vira su... pantalón jogging, digamos, hacia el tipo, que ya por muy colgado que sea, baja a tierra. Bueno, mejor dicho, vuelve a la realidad... Un par de minutillos y, cuando ve que el tipo -que es un tipo serio y no se dá con desconocidos/as- no hace ni mu, graciosamente pasa al otro lado del bondi, donde hay un único asiento de uno, y se acomoda ahí. Recién ahí, el tipo cae... ¡Se lo apoyaron...! Desde que era joven que no le pasaba algo así. Se ve que la minita no leyó la descripción del tipo que está pegada abajo, a la izquierda, en su blog...

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